En estos modelos tenemos a las variables exógenas, que no están determinados por las fuerzas que se analizan en el modelo; así también tenemos las variables endógenas que es determinado por las fuerzas que se describen en el modelo.
En economía se utiliza generalmente un modelo basado en los siguientes principios:
Principio de Optimización: Las personas tratan de elegir las mejores pautas de consumo que estén a su alcance.
Principio de Equilibrio: Los precios se ajustan hasta que la cantidad que demandan los individuos de una cosa es igual a la que se ofrece.
La curva de demanda se forma colocando en el eje de las abscisas la cantidad de lo que se esta estudiando su demanda y en el eje de las ordenadas colocando el precio. Así se forman pares ordenados donde se coloca una cantidad Q y el precio de reserva que puede darnos tal cantidad demandada. El comportamiento de esta curva es que a menor precio, la cantidad demandada será mayor.
El precio de reserva es aquel en que a una persona le da exactamente igual comprar una cosa que no comprarla, siendo esta la cantidad máxima que una determinada persona estaría dispuesta a pagar por algo.
El mercado competitivo es aquel en que existen muchos oferentes que actúan independientemente, donde la actuación de cada uno de ellos no determina o influye en el equilibrio del mercado.
La curva de oferta en un mercado competitivo se forma colocando en el eje de las abscisas la cantidad de lo que se esta estudiando su oferta y en el eje de las ordenadas colocando el precio. Se forman los pares ordenados (Q,P) donde el comportamiento de esta curva es que a mayor precio la cantidad ofertada será mayor con la de un precio mas bajo, ya que es mas rentable.
El equilibrio del mercado en un mercado competitivo nos da el precio de equilibrio intersectando las curvas de oferta y demanda. Este precio de equilibrio es aquel en que la cantidad ofertada y demandada tienen el mismo precio.

La estática comparativa en economía consiste en comparar dos equilibrios “estáticos” sin preocuparse en los motivos en el cual el mercado pasa de un estado al otro.
En este caso pueden darse situaciones como el aumento o disminución de la cantidad ofertada, impuestos y/o subvenciones aplicadas, etc.
Mencionaremos a continuación otros tipos de situaciones diferentes a la de un mercado competitivo, en las cuales los oferentes tienen el control sobre el mercado o el Estado da restricciones al mismo.
El monopolista discriminador es aquella situación en la que existe un solo oferente o estos se unen y coordinan sus acciones para maximizar su propio beneficio. Así realizan subastas para obtener los precios de reserva de aquellos que demandan los bienes o servicios. Aquí se obtienen la misma cantidad demandada pero obteniendo diferentes precios, estos más altos al precio de equilibrio, obteniendo así un mayor beneficio.
El monopolista ordinario es el caso que existe un solo oferente que se ve obligado a colocar un precio fijo y restringe su producción con el fin de maximizar su propio beneficio. Se tiene así un precio p, que tendrá su correspondiente demanda D(p), el ingreso que percibirá será de p*D(p), que es la función que buscará maximizar, obteniendo un precio generalmente mayor al precio de equilibrio.
El control de precios es la situación en que se fija un precio al bien o servicio, generalmente menor al precio de equilibrio, obteniéndose así un exceso de demandantes. Lo que puede generarse es que los que obtengan el bien o el servicio puedan revender a aquellos cuyos precios de reserva sean superiores al precio fijado, quizá porque no lo valoran tanto como aquellos que están dispuestos a pagar más por ello.
Eficiencia en el sentido de Pareto.
Es una herramienta para comparar la eficiencia económica de diferentes situaciones que se presentan en la economía. Se basa en que si podemos mejorar el bienestar de alguna persona sin empeorar el de ninguna otra, tenemos una mejora en el sentido de Pareto, si esto se da, entonces decimos que es ineficiente en el sentido de Pareto. Si no puede ser mejorable en el sentido de Pareto, esta asignación se denomina eficiente en el sentido de Pareto.
Así con las situaciones presentadas de mercado competitivo, monopolista discriminador, monopolista ordinario y el control de precios; tenemos que las dos primeras son eficientes en el sentido de Pareto, ya que en estas se agotan todas las trasferencias posibles, mientras que en el monopolista ordinario y el control de precio puede ocurrir mas transacciones que beneficien a algunas personas sin perjudicar a las otras.
Bibliografía:
Microeconomía Intermedia - Hal R. Varian - Editorial: Antoni Bosch - Quinta edicion
Artículos al azar
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